William Shakespeare

Shakespeare, Elche, Elx

William Shakespeare está considerado como el escritor más grande de todos los tiempos, según la enciclopedia británica. Su amigo Ben Johnson dijo de él que “no pertenece a una sola época, sino a la eternidad”. En cualquier caso, todo el mundo parece de acuerdo en que es el autor inglés de mayor repercusión. De hecho, Víctor Hugo escribió: “Shakespeare no tiene el monumento que Inglaterra le debe” (posteriormente, los ingleses más patriotas le hicieron caso). Este dramaturgo y poeta inglés es conocido ante todo por el retrato de la condición humana de sus grandes tragedias. Pero todavía hoy se desconocen muchos aspectos de su vida, lo que ha dado lugar a diferentes leyendas y teorías. 

Empezando por el día exacto de su nacimiento: Se sabe con certeza que fue bautizado el 26 de abril de 1564 en Stratford-Upon-Avon, pero no el día concreto en que vino al mundo. Era el tercer hijo de los cinco que tuvieron Mary Arden y John Shakespeare. Su madre descendía de una familia distinguida de la alta sociedad inglesa, que fue perseguida por su fe católica. Su padre, comerciante de lana y carnicero, ocupó cargos políticos importantes de su municipio (fue tesorero y alcalde).  

De la infancia de Shakespeare apenas se sabe nada. Se cree que estudió en el colegio local de Stratford, de cierto prestigio, donde adquirió la cultura de la gramática y de la literatura latina (Ovidio, Virgilio). Aunque la frase de Ben Johnson de que “sabía poco latín y menos griego” sugiere que su educación fue muy descuidada, seguramente, se tratara de una exageración.

Lo cierto es que cuando tenía 13 años, la fortuna de su padre se esfumó y ello obligó al pequeño William a abandonar el colegio no mucho más tarde. Durante ese tiempo, las leyendas lo ubican ejerciendo de maestro, de pasante de abogado y de dependiente de la carnicería de su padre, donde se afirma que cortaba la ternera pronunciando pomposos discursos. Pero una parte importante de ese tiempo de juventud lo llenó recorriendo los prados y bosques cercanos, entregado a la contemplación de la naturaleza. 

Al cumplir los 18 años, en 1582, se casó con Ana Hathaway, mujer de 27 años de una aldea cercana (Shottery). Fruto de este enlace fueron tres hijos: Susana, y los gemelos Judith y Hamnet, quien murió muy joven a los 12 años. No debió de ser muy feliz en su matrimonio, pues a los 3 ó 4 años abandona a su mujer y se traslada a Londres, donde comienza su carrera en el teatro. Hasta ese momento, había empezado a escribir sus primeros versos y a asistir a representaciones de comedias y otros espectáculos. 

Ya en Londres, una leyenda probablemente falsa lo sitúa como guardián de los caballos de los caballeros en la puerta de los teatros. Sus primeros años allí son conocidos como “los años oscuros” debido a los pocos rastros de su estancia. Parece ser que ingresó en una compañía como criado del apuntador y de ahí pasó a comparsa, y a los pocos años, en 1593, ya era actor y dramaturgo de prestigio.

Su obra, aproximadamente catorce comedias, diez tragedias y diez dramas históricos, (dos poemas: Sonetos, Venus y Adonis) es un exquisito compendio de los sentimientos, el dolor y las ambiciones del alma humana. 

Tragedias:

Hamlet, Macbeth, Romeo y Julieta, El Rey Lear, Coriolano, Julio César, Otelo, Antonio y Cleopatra, Tito Andrónico, Timón de Atenas.

Comedias:

El mercader de Venecia, Mucho ruido y pocas nueces, La tempestad, La comedia de las equivocaciones, El sueño de una noche de verano. 

Dramas históricos:

Eduardo III, Enrique VI (I, II, III), Ricardo III, Ricardo II, Enrique IV (I, II), Enrique V, El rey Juan, Enrique VIII.

Se retiró a su casa de Stratford, donde fallecería el martes  23 de abril de 1616 del antiguo calendario juliano (3 de mayo de nuestro calendario), usado en aquel tiempo en Inglaterra. Otro gran genio de la historia de la literatura universal, Miguel de Cervantes, falleció en la misma fecha del actual calendario gregoriano, ya adoptado por entonces en España.

 

Frases escogidas de algunas de sus obras:

“La vida es un cuento absurdo, contado por un idiota sin gracia, lleno de ruido y furia”. MacBeth  5.º acto, escena V.

“Lloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de locos". Fuente: El Rey Lear.

"El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen." Fuente: El mercader de Venecia, 2.º acto, escena VI.

"Todas las cosas se concentrarían en el poder, el poder se concentraría en la voluntad, la voluntad en el apetito, y el apetito, lobo universal, doblemente secundado por la voluntad y el poder, haría necesariamente su presa al universo entero, hasta que al fin se devorase a sí mismo." Troilo y Cressida.